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Manuel Gomez Carrillo


Manuel Gómez Carrillo fue un músico, compositor, y recopilador santiagueño de gran trayectoria.

Datos para una biografía

Nació en Santiago del Estero el 8 de Marzo de 1883, hijo de Doroteo Gómez y Carmen Carrillo. Vivió con intermitencias en otras provincias pero terminó sus estudios de primeras letras y luego los secundarios en el Colegio Nacional de esta ciudad.

En Buenos Aires, donde se había trasladado para estudiar en la Escuela Industrial, recibió el título de profesor superior de piano en el año 1916. En 1917 la naciente Universidad Nacional de Tucumán le propone una compilación de la música del norte argentino, para lo que le solicitan un plan para la “recopilación y popularización de la música nativa”. Comienza en el año 1919 en Jujuy, donde estaba por motivos personales, y en 1920 presenta la primera parte de la recopilación en la Sociedad Sarmiento de la ciudad de Tucumán y en el teatro Odeón de Buenos Aires. La tarea lo llevó a además a Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja, y la obra consta de dos tomos y cuadernos sueltos publicados por la mencionada Universidad.

Por aquellos años, en una presentación expresó: Presento los temas tales como los hallé, con su tosca naturalidad, sin el más mínimo retoque, sin la más leve modificación. Son cerca de doscientas piezas distintas, de las que voy a presentar unas pocas, las necesarias para que ustedes se puedan formar, aunque sea someramente, una idea clara de aquella música.

En Santiago del Estero se desempeñó como profesor de música de la Escuela Normal y del Colegio Nacional, miembro activo de La Brasa, y de la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular Sociedad Sarmiento, fundó junto a su esposa Inés Landetta César un conservatorio de música, y en 1928 la agrupación Amigos del Arte. En 1936 se trasladó a la ciudad de Rosario, donde ejerció como Rector del Profesorado Nacional de Música y finalmente a Buenos Aires, donde, entre otras cosas fue Vice Director del Instituto Nacional de la Tradición que dirigía Juan Alfonso Carrizo.

Falleció el 27 de Marzo de 1968.

Entre sus obras se pueden mencionar Rapsodia Santiagueña, Danzas Santiagueñas (impresiones de mi tierra) para piano en dos movimientos, Alma Quechua, Fiesta criolla para piano y sinfonía de cuatro movimientos, Nostalgia indígena, etc.

La obra Rapsodia Santiagueña fue estrenada por Lila Gaos de Soler el 3 de septiembre de 1920, en la Sociedad Sarmiento de la ciudad de Tucumán, adquirió notoriedad a partir de las interpretaciones que realizaron en Europa Maurice Dumesnil y Ricardo Viñes. El 15 de febrero de 1924, Francis Cassadesus la presentó en su versión sinfónica al frente de la Orquesta Sinfónica de Conciertos del Conservatorio de París. (1).

Fue el creador también del primer grupo vocal argentino: Cuarteto Vocal Gómez Carrillo, formado por sus hijos Manuel, Carmen, Julio y Jorge.

Fuentes:
* Diccionario Biográfico cultural Santiagueño – María Teresa Pappalardo - 2007

Reflexiones sobre la época

Prof. Elizabeth Palavecino de Fares

La proximidad del año 2010 catapultó no solo en nuestro país, sino en toda a América Latina, el impulso de realizar una ponderable celebración. El significado de la fecha lo amerita, se cumplen 200 años de la decisión de los pueblos de América Latina de proclamarse libres e independientes del reino español.

Pareciera que se tratara de un hecho simple al expresarlo de esta manera, sintetizándolo en dos o tres palabras; todo lo contrario, la celebración del bicentenario implica una concatenación de hechos ocurridos antes de 1810 y un después de esta fecha, por el propósito de afirmar el compromiso contraído con el grito libertario, el de constituir naciones republicanas, que resguarden los principios del orden, del progreso y los derechos del hombre y del ciudadano.

200 años que demandaron cruentas luchas e incontables sacrificios, con políticas inconclusas de desarrollo e integración.

Y esta celebración, una pausa en el devenir histórico, nos debe permitir meditar sobre lo transitado y poder visualizar como nos encontramos institucionalmente frente a los propósitos e ideales republicanos, los que fueron delineados en un breviario llamado Constitución.

En el trascurso de estos 200 años hubo y hay un tiempo en que los individuos contribuyeron y contribuyen en su permanencia a cumplir con la tarea que les demanda la condición de ciudadanos o como miembros de Instituciones que movilizan el cuerpo socio político.

Las escuelas como las bibliotecas se institucionalizaron por considerárselas el cimiento del sistema republicano de gobierno. Motivo que impulsó a la Comisión Directiva de la Biblioteca a adherirse a los actos conmemorativos del Bicentenario, exponiendo lo más valioso del acervo cultural santiagueño: sus escritores, artistas, autores, científicos, etc. cuyo legado nos honra.

Evocamos para rendirle homenaje a autores santiagueños, en especial a los que estuvieron y están ligados al quehacer de la Biblioteca, a través de un ciclo de conferencias titulado “Camino al Bicentenario” el que comenzó el 26 de Junio del año 2009.

En ocasión de celebrarse el 1º Centenario de la Revolución, la Comisión Directiva en el año 1910, delegó a Ricardo Rojas y Domingo Contreras Lugones para que la representara en el 2º Congreso de Bibliotecas, convocado en Buenos Aires, para celebrar el centenario.

Hoy, continuando con este ciclo, rendimos homenaje a un ejemplo de “ser y hacer argentino” al destacado músico, compositor, investigador Manuel Gómez Carrillo, quién durante varios años integró la Comisión Directiva de esta Biblioteca, desarrollando una fructífera labor en el cultivo de distintas manifestaciones del arte: teatro, coros, danzas, etc. procurando siempre que la juventud se integrara como la agrupación Amigos del Arte.

El prestigio de Manuel Gómez Carrillo se funda en la solidez de su obra cultural y su nombre, según Ricardo Rojas, está estrechamente vinculado a las primeras y más trascendentales manifestaciones artísticas e intelectuales como “La Brasa”, agrupación que se constituyó en un verdadero cenáculo al que arribaron destacados valores argentinos.

Se exquisita sensibilidad le permitió apreciar la riqueza de los aires musicales nativos, escuchados desde su niñez en la campaña santiagueña, y años más tarde embrujado por esos ritmos que se corporizaban en coloridas danzas, inició sus tareas de investigador recorriendo toda la campaña de Santiago del Estero, y sintió la necesidad de anotar esas melodías populares de manera que su lectura tradujera lo que se escuchaba, pues los moldes fijos del sistema musical en uso no reflejaba acabadamente su sentido.

La efervescencia causada por la labor pionera de Andrés Chazarreta fue enriquecida por Manuel Gómez Carrillo, músico de formación europea clásica, ganado inicialmente por el lirismo italiano, pero al descubrir un nuevo rumbo estético en el folclore argentino sentó las bases del movimiento musical nativista.

Al ser reconocido su prestigio, el gobierno de la nación lo designó Director del Profesorado Nacional de Música en Rosario.

Se despidió de la Biblioteca y su presidente en ese entonces Bernardo Canal Feijóo, pronunció estas palabras:

Gómez Carrillo es uno de los más auténticos santiagueños que es dado a conocer. En él encarna una de las facultades fundamentales del alma santiagueña: la de sentir y vivir la música. Subrayo eso, porque Gómez Carrillo, es ante todo, antes que un compositor, un sentidor, un vividor de la música. Es por eso que él se ha inclinado a la labor folclórica, debemos dejarlo ir. Nuestro destino de hombres que estamos en la tierra santiagueña para recibir al prójimo, quiere que esta vez estemos para dar. ¿Hemos de mostrarnos mezquinos de lo que tenemos? ¿No debemos enorgullecernos de dar al poderoso Rosario una prenda insustituible?

Para saber más

“La suprema aspiración de un pueblo como consecuencia de su consolidación institucional deber ser su independencia artística. Ello solo se puede obtener cultivando y dignificando el arte nativo en sus diversas manifestaciones”. (Manuel Gómez Carrillo – 1926)

“Tomar un motivo rudimentario y traducirlo fielmente sin proyecciones ulteriores de cultivo superior es realizar obra incompleta; necesario será coleccionar todo lo arcaico con vistas lejanas y con el concepto de explotar un filón. Bastarse a sí mismo es un gran principio de economía política que puede aplicarse perfectamente a las finalidades de la especulación de los motivos de antaño, como una mina inagotable para la formación del verdadero arte nacional. El canto de nuestro gaucho, en sus momentos de melancolía intensa o de intenso amor, no fue sino un pequeño balbuceo que no alcanzó a concretar todo el monumento de arte que su imaginación creara. Adivinémoslo, intensifiquemos sus manifestaciones sencillas y veremos convertirse esos balbuceos en dulcísimos lieder, en magníficas sonatas, en estupendas sinfonías… proporcionemos a nuestros genios creadores, muchos de los cuales por un inconcebible snobismo se alejan de nosotros para beber fuentes extrañas, de inspiración, los sanos e intocados motivos pastoriles”. (Manuel Gómez Carrillo)

manuel-gomez-carrillo.txt · Última modificación: 2015/04/16 09:05 (editor externo)